He intentado doblar solo unas sábanas. Mientras lo hacía, he pensado que el número ideal de personas para doblar sábanas es dos, no uno, ni tres, ni cuatro. Hay un número ideal de personas para realizar un trabajo, que nunca es el “mientras más, mejor”.
La mejor formación es la que se da uno mismo a través de la lectura, la reflexión y la experiencia. La segunda mejor formación es la que te dan los que se encuentran en la misma situación que tú, sometidos a unas circunstancias similares y a un similar destino. La tercera mejor formación es la que se recibe en los descansos de la formación reglada, la que pasa de unos alumnos a otros. La cuarta mejor formación es la reglada.
El que informa no debe pensar en el político o en el jefe ni tener más compañía que la suya. Si el que decide está a solas con su decisión y debe hacerse responsable de ella, el que informa debe estar a solas con su informe y hacerse responsable de él. Es preferible que el espejo no devuelva imagen alguna, como en aquel poema de Borges sobre su soledad de ciego, a que devuelva una imagen que no quisiéramos reconocer como propia.